Quien busque indicios de que el auge de la inversión en inteligencia artificial esté llegando a su punto álgido no los encontrará en los resultados provisionales de ASML publicados este miércoles. Al contrario: el grupo neerlandés, que fabrica las gigantescas máquinas utilizadas para imprimir patrones minúsculos en chips, tiene previsto aumentar su capacidad de producción de aquí a 2027, y posiblemente hasta 2028, para satisfacer la creciente demanda. Esto debería ayudar a ASML a desmentir las acusaciones de que constituye un cuello de botella en la cadena de suministro de la IA. La pregunta que ahora se plantea la empresa más grande de Europa por capitalización bursátil es si podrá mantener este impulso a mucho más largo plazo. Sigue leyendo.
La valoración bursátil del gigante holandés requiere un auge de la IA más duradero de lo esperado
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BreakingviewsOpiniónTexto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datosLa valoración bursátil del gigante holandés requiere un auge de la IA más duradero de lo esperado Christophe Fouquet, CEO de ASML, en mayo pasado en Amberes (Bélgica).Yves Herman (REUTERS)Cualquiera que busque un indicio de que el boom de inversión en inteligencia artificial está tocando techo no lo encontrará en los resultados intermedios de ASML publicados el miércoles. Al contrario: el grupo neerlandés, que fabrica las gigantescas máquinas utilizadas para imprimir patrones diminutos en los chips, planea aumentar su capacidad de producción en 2027, y posiblemente en 2028, para satisfacer la creciente demanda. Eso debería ayudar a ASML a sacudirse las acusaciones de que es un cuello de botella en la cadena de suministro de la IA. La pregunta que se plantea ahora la mayor empresa de Europa por capitalización bursátil es si puede mantener este impulso a mucho más largo plazo.Los productos estrella de ASML son sus máquinas de litografía ultravioleta extrema (EUV, por sus siglas en inglés), esenciales para fabricar los chips de IA más avanzados, normalmente producidos por TSMC y diseñados por Nvidia. El consejero delegado del grupo valorado en 624.000 millones de euros, Christophe Fouquet, dijo que planea añadir un 30% más de capacidad en este ámbito el año que viene, lo que equivale a unas 85 máquinas.Posteriormente, la empresa estudiará añadir otro 30% en 2028, lo que equivale a 110 unidades. Esa cifra superaría con creces la anterior estimación de los analistas de unas 89 máquinas EUV de baja apertura numérica para 2028, según datos de Visible Alpha. También sería más del doble de las unidades que ASML envió en 2025. Al mismo tiempo, Fouquet planea aumentos de producción similares para las máquinas más antiguas y baratas, todavía muy utilizadas para fabricar chips menos avanzados.Estos avances deberían disipar cualquier preocupación sobre posibles restricciones de capacidad en ASML, o una eventual ralentización de la demanda, en el futuro previsible. Sin embargo, siguen existiendo grandes interrogantes sobre las perspectivas a más largo plazo de ASML, en concreto sobre el aspecto que tendrá su negocio a finales de la década. La primera cuestión atañe a la adopción de sus máquinas EUV de alta apertura numérica de nueva generación, que los fabricantes utilizan para imprimir patrones todavía más pequeños y precisos en los chips. Los analistas calculan que cuestan unos 400 millones de dólares (unos 350 millones de euros) cada una. Intel ya utiliza estas máquinas, pero TSMC ha indicado que de momento se quedará con la tecnología EUV actual, alegando los elevados costes.Lo que está en juego es mucho. El valor cotiza a unas 35 veces el beneficio previsto para 2027, según datos de Visible Alpha. Es aproximadamente el doble de los múltiplos de valoración equivalentes
