Quien afirme que los tesoros arqueológicos con nombres que se remontan a la época sicantina no pueden escapar a la polémica, no puede hacerlo. En primer lugar, se produjo el sorprendente hallazgo de una hormiga que logró colarse por la ventana que la Señora de Elche conservaba en el Museo Arqueológico Nacional (sin que se supiera nunca cómo ni por qué pudo pasar). La cabeza de una Venus romana acabó en una bolsa de supermercado antes de que Alicante quisiera convertirla en el símbolo emblemático de la ciudad.
La polémica gira en torno al hallazgo que realizaron unos operarios mientras trabajaban con una excavadora en las obras de regeneración de una playa, y que sigue suscitando dudas hasta la fecha.
Quien afirme que los tesoros arqueológicos con nombres que se remontan a la época sicantina no pueden escapar a la polémica, no puede hacerlo. En primer lugar, se produjo el sorprendente hallazgo de una hormiga que logró colarse por la ventana que la Señora de Elche conservaba en el Museo Arqueológico Nacional (sin que se supiera nunca cómo ni por qué pudo pasar). La cabeza de una Venus romana acabó en una bolsa de supermercado antes de que Alicante quisiera convertirla en el símbolo emblemático de la ciudad. La polémica ha perseguido a esta escultura que se calcula que tiene 2.000 años de antigüedad y que, lejos de encontrarse en un yacimiento arqueológico o por un equipo especializado, fue hallada por varios operarios que manejaban una excavadora. La suerte quiso que, mientras trabajaban en las obras de regeneración de la playa alicantina de la Almadraba, la máquina topase con la elegante cabeza realizada en mármol blanco, pero sin romperla de un volantazo. Pero el lío no acaba ahí, pues aún hay más. ¿Cuándo se localizó exactamente la cabeza de la diosa Venus?Ese es otro de los misterios para los que, de momento, no hay respuesta. El Ayuntamiento de Alicante anunció el asombroso descubrimiento el pasado 20 de mayo. No era para menos, pues las obras en la Almadraba habían sacado a la luz una cabeza datada en la época romana altoimperial, del siglo I-II después de Cristo. Los técnicos no tardaron en apuntar que podría tratarse de una representación de la diosa Venus, perteneciente seguramente a una familia noble de la antigua Lucentum romana. Por sus dimensiones (22,22 centímetros de alto y 19,78 de ancho), se cree que sería la cabeza de una escultura que adornaba las casas patricias romanas.El valor de este hallazgo arqueológico -«uno de los más importantes de la historia de Alicante», según la concejala de Cultura, Nayma Beldjilali- es incalculable. Según el jefe de Patrimonio Integral del Ayuntamiento, José Manuel Pérez Burgos, es un verdadero «milagro» que esta cabeza escultórica haya sido encontrada 2.000 años después de que luciera probablemente en la domus de una familia noble romana, y «en un magnífico estado de conservación».La propia Beldjilali anunció en una publicación de Instagram que el hallazgo se produjo el 20 de mayo, si bien posteriormente borró la fecha del texto. Lo hizo tras asegurar los operarios que con la cabeza toparon el 11 de mayo. ¿Por qué no está clara entonces la fecha?Presentación de la cabeza romana de Venus en el Ayuntamiento de Alicante.MORELLEFELo cierto es que, a partir de ese momento, la polémica ha ido creciendo como una bola de nieve, con la publicación incluso en el diario Información de una imagen de la cabeza de Venus metida en una vulgar bolsa de rafia de Mercadona.La polémica amenaza con escalar hasta la Consejería autonómica de Cultura y el Ministerio de Cultura, pues Compromís ya ha anunciado que pedirá una investigación. El diputado de Compromís en el Congres
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