El acuerdo alcanzado la semana pasada en el Consejo de Supervisión del Grupo Volkswagen —en el que están representados tanto los sindicatos como los accionistas— llega en un momento crítico para la empresa, en el que, por mucho que venda, sus beneficios siguen cayendo. Con unas ventas por valor de 158 102 millones de euros, prácticamente al mismo nivel (solo un 0, 2 % por debajo) que la cifra alcanzada en el mismo periodo del año pasado, el fabricante alemán volvió a situarse en lo más alto de la lista. Seguir leyendo
El grupo alemán aspira a recuperar la rentabilidad con su plan de ajuste, mientras que el japonés reitera su liderazgo en el primer semestre gracias a su apuesta por los vehículos híbridos
Fuente: MRSS-S News
El acuerdo alcanzado la semana pasada en el Consejo de Supervisión del Grupo Volkswagen, en el que están representados tanto los sindicatos como los accionistas, llega en un momento crucial para la empresa, en el que, a pesar de las ventas, sus beneficios siguen disminuyendo. En la primera mitad del año, el fabricante alemán volvió a situarse como el más vendido del mundo, con unas ventas por valor de 158 102 millones de euros, casi al mismo nivel (solo un 0, 2 % por debajo) de la cifra que alcanzó en el mismo periodo del año anterior. No obstante, en una comparación de los resultados de los principales fabricantes de automóviles del mundo elaborada por este periódico, Volkswagen no está muy lejos de la cabeza en términos de beneficios, una posición que ocupa Toyota. La marca japonesa obtuvo entre enero y junio —un periodo que corresponde al último trimestre del ejercicio fiscal anterior y al primero del actual— un 52, 3 % más, con más de 2, 294 mil millones de yenes, algo más de 12, 6 mil millones de euros al tipo de cambio actual. En ese periodo, Volkswagen obtuvo un beneficio de 2. 574 millones. La marca japonesa también supera a la alemana en coches entregados, algo que viene haciendo de forma continuada desde 2020, con casi 4, 7 millones de unidades frente a los 3, 97 millones que comercializó Volkswagen. Aunque todas ellas registraron menores beneficios en el primer semestre del año como consecuencia de la complicada situación que atraviesa el sector de los motores, debido a la intensa competencia de las marcas chinas —que han salido de su mercado local para competir también en el exterior— y al costoso paso hacia el vehículo eléctrico, el gigante alemán sigue por delante del tándem Hyundai-Kia, la estadounidense General Motors y la alemana BMW, a pesar de que todas ellas registraron menores beneficios en el primer semestre del año debido al complicado momento que atraviesa el sector de los motores a causa de Toyota consolida su liderazgo en su oferta híbrida, lo que le ha permitido conquistar mercados como el español, donde su marca principal es la más vendida de forma ininterrumpida desde 2022, algo que nunca había ocurrido antes en un país en el que solían dominar marcas como SEAT, Renault o la propia Volkswagen. El acuerdo del Consejo de Supervisión del consorcio alemán busca precisamente romper con esta dinámica y disparar el beneficio por coche vendido hasta el 9 %, desde el 3, 8 % registrado en el primer semestre de 2026. «Nuestro margen operativo sigue siendo demasiado bajo y pone de manifiesto la necesidad de actuar», declaró el director financiero de Volkswagen, Arno Antlitz, en julio, cuando ya se sabía que el grupo tenía previsto un drástico recorte de plantilla de 100 000 personas, que se sumaban a lo que ya había anunciado desde 2024. Finalmente, el recorte se mantuvo en 50 000 trabajadores adicionales. Por el momento, el mercado ha reaccionado positivamente, con una subida del mercado bursátil el pasado viernes del 6, 6 %. Sin embargo, se ha acumulado una caída de casi el 24 % en la bolsa alemana desde principios de año. El primer semestre del año también ha dejado los beneficios en manos de los principales fabricantes chinos debido a la intensa competencia, especialmente en el mercado de los vehículos eléctricos, que, según los propios fabricantes, no genera los mismos márgenes de beneficio que los de combustión. BYD, el mayor fabricante mundial de vehículos enchufables, redujo sus beneficios en un 20, 5 % entre enero y junio, hasta el equivalente a casi 1. 6 mil millones de euros. Aun así, BYD logró frenar la hemorragia que sufría en sus cuentas entre abril y junio, con el primer aumento de los beneficios anuales en cinco trimestres. Geely —una empresa que este verano firmó un acuerdo con Ford para comprar parte de la fábrica que la estadounidense tiene en Almussafes (Valencia) con el fin de producir allí sus modelos— es el segundo fabricante chino por beneficios, con unos 1 168 millones de euros. Esta cifra es ligeramente superior a la de Chery (propietaria de marcas como Ofashion y Jaecoo), otra empresa china con presencia en España, en las antiguas instalaciones de Nissan Barcelona, donde se ha establecido junto a su socio local EV Motors, que fabrica la marca Ebro. SAIC Motor, propietaria de la marca MG, la empresa china que ha alcanzado la mayor penetración en España, redujo sus beneficios en un 14, 4 %, hasta los 662 millones de euros, aunque su facturación superó con creces a la de Geely y Chery. En EE. UU. , Tesla se ha recuperado en el ámbito de las ventas —ha aumentado un 16, 3 % con respecto al primer semestre de 2025 —, tras sufrir un duro revés en sus entregas debido a la competencia con las marcas chinas y a la reticencia de los clientes a comprar coches de la empresa de Elon Musk, tras su participación activa en el Gobierno de Trump en EE. UU. y por su apoyo al partido de extrema derecha AfD en las elecciones alemanas de 2025. Los beneficios, por su parte, se mantuvieron prácticamente en línea con el ejercicio anterior. General Motors redujo sus beneficios en un 16 %, hasta casi 4 000 millones de dólares (unos 3. 393 mil millones de euros al cambio actual), lo que aún así le valió para ser el fabricante de automóviles estadounidense más rentable del mundo hasta junio. Se situó por delante de las ya mencionadas Tesla, Ford y Stellantis, esta última un gigante surgido de una fusión transatlántica entre Fiat Chrysler y el grupo francés PSA en 2021. Este grupo —el mayor fabricante de automóviles de España, con sus plantas de Vigo, Zaragoza y Madrid—, que el año pasado registró pérdidas récord de 22 332 millones, parece haber enderezado el rumbo con un beneficio de 670 millones de euros en el primer semestre. Stellantis presentó recientemente su nuevo plan estratégico hasta 2030, en el que, al igual que Volkswagen, prevé una reducción de su capacidad de producción en Europa, si la hubiera, del 17 %.
