El BCE se ha puesto su traje de ortodoxia para la primera decisión sobre los tipos de interés tras el verano. No hay mejor lugar para hacerlo que Berlín, la capital de una Alemania que, un cuarto de siglo después de que el Bundesbank pasara a manos del BCE, sigue siendo el bastión espiritual de la lucha contra la inflación. El banco aumentará el tipo de interés de los depósitos en un cuarto de punto, del 2, 25 % al 2, 25 %, el segundo repunte desde la ocupación de Irán por parte de EE. UU. e Israel, que ha dejado tras de sí fantasmas inflacionistas, con el petróleo a 100 dólares y el gas a niveles de 2023. Esto concuerda con la práctica de todos los analistas. Numerosos miembros del BCE han sugerido esta medida, incluida la alemana Isabel Schnabel, quien ha cuestionado la necesidad de subir explícitamente los tipos. No se trata solo de los analistas. Sigue leyendo.
Aunque el mercado prevé más movimientos en 2026, los economistas no comparten las subidas de tipos anunciadas por el banco hasta el 2, 5 %, y el banco ya las ha anunciado.
Fuente: MRSS-S News
El BCE se ha puesto su traje de ortodoxia para la primera decisión sobre los tipos de interés tras el verano. No hay mejor lugar para hacerlo que Berlín, la capital de una Alemania que, un cuarto de siglo después de que el Bundesbank pasara a manos del BCE, sigue siendo el bastión espiritual de la lucha contra la inflación. El banco aumentará el tipo de interés de los depósitos en un cuarto de punto, del 2, 25 % al 2, 25 %, el segundo repunte desde la ocupación de Irán por parte de EE. UU. e Israel, que ha dejado tras de sí fantasmas inflacionistas, con el petróleo a 100 dólares y el gas a niveles de 2023. Esto concuerda con la práctica de todos los analistas. Numerosos miembros del BCE han sugerido esta medida, incluida la alemana Isabel Schnabel, quien ha cuestionado la necesidad de subir explícitamente los tipos. No se trata solo de los analistas. Sigue leyendo.
