Por fin, Francia y Alemania han llegado a un acuerdo para dar el golpe de gracia a su plan de caza de sexta generación. Berlín ha dado el paso decisivo de retirarse, pero el proyecto llevaba meses en las últimas, en medio de las recriminaciones entre las dos empresas responsables: la francesa Dassault y Airbus. Esta última hundió el proyecto con su empeño en ser nombrada única líder industrial del Future Air Combat System (FCAS). Sigue leyendo.
Puede que Alemania aún no tenga los conocimientos para fabricarlo por sí sola, pero cuenta con los medios para intentarlo.
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Breakingviews. Opinión. Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos. Puede que Alemania aún no tenga los conocimientos para fabricarlo por sí sola, pero cuenta con los medios para intentarlo. . Modelo a escala del caza FCAS.Charles Platiau (REUTERS). Francia y Alemania han acordado por fin dar el golpe de gracia a su plan para un caza de sexta generación. Berlín ha dado el paso decisivo de retirarse, pero el proyecto llevaba meses con la muerte en los labios, en medio de recriminaciones entre las dos empresas responsables: la francesa Dassault y Airbus. Aquella hundió el proyecto con su empeño en ser ungida como única líder industrial del Sistema de Combate Aéreo del Futuro (FCAS).. La clave del conflicto fue la negativa del grupo francés a permitir transferencias de tecnología a la división militar de Airbus en Alemania. La paradoja es que Airbus, cuyo CEO actual es francés, nació como un grupo francoalemán en el que ambos Gobiernos conservan cada uno un 11%, y que a su vez posee el 11% de Dassault. Emmanuel Macron, que lanzó el FCAS junto a la entonces canciller Angela Merkel en 2018, fue al final incapaz de presionar a Dassault para que cooperara.. Aunque esperado, el fracaso es un duro golpe para una defensa europea unificada. Pero también evidencia que Alemania lleva las riendas en materia de defensa. Como tiene el dinero, es quien manda. El presupuesto militar de Berlín subirá un 28% el año que viene, hasta 106.000 millones de euros. Con el apoyo a Ucrania y otros gastos de defensa, el gasto total, de 145.000 millones, supondría más del 3% del PIB del país en 2027.. Puede que Alemania no tenga aún todos los conocimientos necesarios para hacer un caza por su cuenta, pero al menos cuenta con los medios para intentarlo, y podría anunciar esta semana una asociación alternativa. Podría llegar a un acuerdo con la sueca Saab, cuyo caza Gripen ha sido un éxito global. También podría intentar sumarse a un proyecto rival del FCAS, el Programa Global de Combate Aéreo (GCAP) de Reino Unido, Italia y Japón; aunque, como recién llegado, tendría una influencia limitada.. En cuanto a Francia, le costará reunir los recursos para hacer un caza de nueva generación. Macron se irá en 2027, dejando atrás un déficit que supera el 5% del PIB y un país al borde de una crisis política. Eric Trappier, CEO de Dassault, se ha jactado de que podría hacer el avión del futuro en solitario. Pero, sin pedidos franceses sólidos, necesitará compradores foráneos. Con su gasto militar apenas por encima del 2% del PIB en 2027, empresa y país corren el riesgo de quedar en un segundo plano en el rearme europeo.. Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías. Recibe la Agenda de Cinco Días con las citas económicas más importantes del día. Opinion Cinco Días en Facebook. Opinion Cinco Días en Twitter. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Opinión. Defensa. Alemania. Francia. Airbus Industrie. Dassault Aviation. Se adhiere a los criterios deMás información. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
