Elon Musk está intentando contener la marea. Su empresa de cohetes SpaceX aspira a alcanzar un valor de 1. 75 mil millones de dólares (1. 5 mil millones, en la actualidad) en su oferta pública de venta (OPV), pero solo pretende colocar acciones por valor de 75 mil millones de dólares (65 mil millones de euros). Vender una porción tan pequeña de una empresa tan controvertida y con una valoración tan inflada artificialmente por sus inversores privados puede respaldar la cotización, pero aumenta la presión sobre los actuales accionistas para que desinviertan. Seguir leyendo
La verdadera prueba será si la demanda del ETF será suficiente para absorber las ventas por fases
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Breakingviews. Opinión. Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos. La verdadera prueba será si la demanda del ETF será suficiente para absorber las ventas por fases . Misión SpaceX CRS-34 de la NASA, en la base de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, en Florida (Estados Unidos), el 15 de mayo pasado. CRISTOBAL HERRERA-ULASHKEVICH (EFE). Elon Musk intenta seccionar una marea. Su empresa de cohetes SpaceX tiene como objetivo una valoración de 1,75 billones de dólares (1,5 billones de euros, al cambio actual) en su oferta pública de venta (OPV), pero solo pretende colocar acciones por valor de 75.000 millones (65.000 millones). Vender una porción tan pequeña de una empresa tan controvertida y con una valoración tan artificialmente inflada por sus inversores privados puede sostener la cotización, pero aumenta la presión sobre los accionistas actuales para que desinviertan.. El problema no es insólito, pero SpaceX representa un caso extremo. Si tiene éxito, se convertirá en la mayor OPV de la historia. Sin embargo, el capital flotante inicial será inferior al 5% de las acciones en circulación. La media desde 1980 es de casi el 30%, según Jay Ritter, profesor de la Universidad de Florida que hace seguimiento de los datos sobre OPV.. Eso deja un enorme número de acciones en manos de inversores internos –en porcentaje y en términos absolutos– a la espera de ser vendidas. La presión vendedora amenaza la estabilidad de una valoración que ya de por sí resulta mareante. Así que los coordinadores globales, encabezados por Goldman Sachs y Morgan Stanley, han recurrido al mecanismo de toda la vida de los periodos de bloqueo, que impiden a ciertos inversores vender hasta que haya transcurrido un plazo determinado.. Esto debería proteger a los compradores de la OPV de verse golpeados de inmediato por oleadas de ventas, y alinear a los ejecutivos bloqueados con sus nuevos inversores. Para la mayoría de las empresas, basta con un periodo de bloqueo único. El extremo tamaño de SpaceX exige medidas extremas. Su bloqueo se divide en varios tramos, con distintos plazos y con un umbral de rentabilidad en uno de ellos. Musk solo podrá vender a partir de 366 días después de la OPV. De este modo, el diluvio de ventas repentinas se convierte en una corriente larga y constante hasta el próximo verano.. Los periodos de bloqueo escalonados se han vuelto más frecuentes. Cerebras Systems, empresa puntera en chips, empleó en torno a una decena en su debut en el mercado de mayo. Otras grandes tecnológicas llevan años usándolos: en 2012, Facebook fijó cinco fechas de vencimiento, en lo que entonces se calificó de una estructura “épicamente compleja”. SpaceX supera a ambas con 16.. La disposición de los mercados privados a incubar empresas mucho más grandes durante mucho más tiempo hace que Musk pueda verse superado en breve. Facebook tenía 8 años y valía alrededor de 100.000 millones de dólares (78.000 millones de euros al cambio de entonces) cuando salió a cotizar. SpaceX triplica esa edad y su valoración la multiplica por 17. A medida que aumenta el número de inversores a largo plazo y empleados que aguardan liquidez, la ordenada gestión de las salidas se complica cada vez más.. La verdadera prueba es si los fondos indexados, obligados a absorber acciones, serán suficientes para contrarrestar el problema. El descomunal tamaño de SpaceX implica que, incluso con salidas escalonadas, el volumen de ventas puede ser tan elevado que lo que se habrá logrado es simplemente prolongar el daño hasta el año que viene. En algún momento, los pasajeros tienen que bajarse del cohete.. Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías. Recibe la Agenda de Cinco Días con las citas económicas más importantes del día. Opinion Cinco Días en Facebook. Opinion Cinco Días en Twitter. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Opinión. Space X. OPV. ETF. Elon Musk. Acciones. Inteligencia artificial. Se adhiere a los criterios deMás información. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
