Nadie dijo que fuera a ser sencillo. El memorándum de Islamabad surgió más como un intento de ganar tiempo que como una solución definitiva. El acuerdo puso fin a las hostilidades entre EE. UU. e Irán y sentó las bases para un periodo de 60 días de negociaciones que los mercados interpretaron como el inicio del fin de la crisis. Incluso un mes después, esa interpretación parece excesivamente optimista. La reanudación de los ataques, el regreso de las amenazas sobre el estrecho de Ormuz y el repunte del precio del petróleo han reavivado la sensación de que la tregua no fue más que una pausa en un conflicto cuyas principales discrepancias siguen intactas. Seguir leyendo
Los temores a una inflación más persistente se reavivan por el repunte del petróleo y las nuevas amenazas al estrecho como consecuencia de dicho repunte, lo que también frena el repunte de junio.
Fuente RSS de MRSS-S News
Nadie dijo que fuera a ser sencillo. El memorándum de Islamabad surgió más como un intento de ganar tiempo que como una solución definitiva. El acuerdo puso fin a las hostilidades entre EE. UU. e Irán y sentó las bases para un periodo de 60 días de negociaciones que los mercados interpretaron como el inicio del fin de la crisis. Incluso un mes después, esa interpretación parece excesivamente optimista. La reanudación de los ataques, el regreso de las amenazas sobre el estrecho de Ormuz y el repunte del precio del petróleo han reavivado la sensación de que la tregua no fue más que una pausa en un conflicto cuyas principales discrepancias siguen intactas. Seguir leyendo
