Reformar una vivienda para mejorar la eficiencia energética y conseguir una rebaja en el tipo de interés de la hipoteca. Esa es una de las principales propuestas que la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin) ha enviado a los partidos políticos para que la consideren para la próxima legislatura en materia de vivienda. La asociación quiere facilitar el acceso a la financiación para rehabilitar viviendas y para ello ha encargado a un grupo de expertos un informe que plantea un paquete con siete medidas. Por ahora, según señalan desde Asufin, el PP ha aceptado reunirse para estudiar las propuestas.. Seguir leyendo
La asociación propone un paquete de medidas para facilitar la financiación de reformas energéticas
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Reformar una vivienda para mejorar la eficiencia energética y conseguir una rebaja en el tipo de interés de la hipoteca. Esa es una de las principales propuestas que la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin) ha enviado a los partidos políticos para que la consideren para la próxima legislatura en materia de vivienda. La asociación quiere facilitar el acceso a la financiación para rehabilitar viviendas y para ello ha encargado a un grupo de expertos un informe que plantea un paquete con siete medidas. Por ahora, según señalan desde Asufin, el PP ha aceptado reunirse para estudiar las propuestas.
Entre las medidas destaca la de facilitar a los propietarios la renegociación de su hipoteca cuando hagan obras que permitan reducir el consumo energético de la vivienda. La idea de Asufin es incluir en los contratos una cláusula que permita modificar el tipo de interés (a la baja), el plazo de devolución o el importe del préstamo. Esa cláusula se aplicaría tanto a las nuevas hipotecas como a las que ya están en vigor. De esta forma, quienes necesitan hacer una reforma podrían financiarla sin tener que contratar otro préstamo.
El problema que han detectado los expertos que han elaborado el informe es que muchas viviendas necesitan una renovación importante y sus propietarios no siempre tienen ahorros suficientes. Las obras de rehabilitación total de la vivienda pueden oscilar entre 15.000 y 40.000 euros, indica el documento. Un desembolso que, sumado al precio de compra de la vivienda, puede complicar todavía más el acceso para muchas familias.
Eso sí, no bastaría con hacer cualquier reforma. Para beneficiarse de unas mejores condiciones, la casa tendría que mejorar al menos dos escalones en su calificación energética. Entre las mejoras que se contemplan figuran el aislamiento de fachadas y cubiertas, el cambio de ventanas, la renovación de los sistemas de climatización o calefacción de la casa y la instalación de energías renovables.
Para que la medida resulte más atractiva, Asufin también propone reducir los gastos que supone modificar una hipoteca. Por eso pide eliminar el impuesto sobre actos jurídicos documentados (AJD) en las novaciones vinculadas a rehabilitaciones energéticas. A ello suma una simplificación de los trámites notariales y registrales y la posibilidad de evitar una nueva tasación cuando no haya indicios de que el préstamo vaya a superar el 80% del valor del inmueble. La asociación reclama igualmente menores requisitos de capital para los bancos que concedan este tipo de financiación.
Las hipotecas verdes no son un producto nuevo. Entidades como CaixaBank y Bankinter comercializan préstamos destinados a la compra o construcción de viviendas eficientes. CaixaBank permite financiar hasta el 80% de una reforma ligada a la compra de una vivienda si consigue reducir al menos un 7% su demanda energética o más de un 30% el consumo de energía no renovable. Bankinter cuenta con una hipoteca para adquirir o construir inmuebles eficientes. Lo que plantea Asufin es dar un paso más y facilitar que quienes ya están pagando una hipoteca puedan modificar las condiciones y mejorar el tipo de interés si rehabilitan su casa.
El informe recoge otras seis propuestas para impulsar la financiación de las reformas. Una de las más novedosas consiste en ligar el pago de las obras a la vivienda, en lugar de hacerlo mediante un préstamo personal al uso. La fórmula sería que un inversor adelantase hasta el 100% del coste de la rehabilitación y, a cambio, el propietario pagaría un canon periódico. Si decidiera vender la vivienda antes de terminar de pagar, sería el nuevo propietario quien asumiría los cánones restantes.
Otra posibilidad sería pagar la sustitución de los equipos de calefacción o climatización directamente en la factura de la luz. De esta forma, el cliente abonaría cuotas periódicas que podrían compensarse (al menos en parte) con el ahorro en la factura al instalar equipos más eficientes.
También hay propuestas para las comunidades de propietarios. Asufin plantea extender sistemas de financiación público-privada que eviten que las dificultades económicas de unos pocos vecinos terminen impidiendo una rehabilitación para todo un edificio.
En el ámbito financiero, la asociación propone que el Banco Central Europeo (BCE) facilite créditos a tipos de interés favorables para los préstamos verdes. Además, reclama cambios en los Certificados de Ahorro Energético (CAE) para que puedan utilizarse como respaldo de operaciones financieras. El paquete de medidas se completa con controles para garantizar que las viviendas que se anuncien para venta y alquiler informen de su calificación energética.
El objetivo final es encontrar alternativas para acometer una transformación en el parque de viviendas de España que requeriría de mucha inversión que los particulares por sí solos no pueden acometer en muchos de los casos. Según las estimaciones que recoge el informe, la rehabilitación energética de las casas exigirá inversiones por unos 20.000 millones de euros anuales hasta 2050. La idea es que el sector privado aporte el 61% de esos recursos y las administraciones públicas el 39%.
