Llega el verano y, con él, la temporada de becas. Hoy en día, el reto para las empresas es acelerar la integración de los becarios mediante itinerarios personalizados, tutorías y acceso a herramientas tecnológicas. Se ha indicado al estudiante que complete hojas de datos durante largos periodos de tiempo. La tendencia es que las funciones repetitivas las realice la inteligencia artificial (IA), con una consecuencia clara: la reducción de plazas para estudiantes en áreas de bajo valor. Pero en el ámbito más técnico, la IA ha transformado los programas de becas, mejorando la calidad del aprendizaje con experiencias vinculadas al mundo empresarial real. A esto se suma el acompañamiento humano, con tutores que les guían en su primera experiencia laboral. . Seguir leyendo
Las empresas aceleran la incorporación de becarios en áreas estratégicas y dejan al algoritmo las tareas menos valiosas
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Llega el verano y, con él, la temporada de becas. Hoy en día, el reto para las empresas es acelerar su integración mediante itinerarios personalizados, tutoría y acceso a herramientas tecnológicas. Se acabó lo de encargar al estudiante en prácticas que rellene hojas de datos durante largas horas. La tendencia es que las funciones repetitivas las realice la inteligencia artificial (IA), con una consecuencia clara: la reducción de plazas para estudiantes en áreas de bajo valor. Pero en el ámbito más técnico, la IA ha transformado los programas de becas, mejorando la calidad del aprendizaje con experiencias vinculadas al negocio real. A esto se suma el acompañamiento humano, con tutores que los guían en su primera experiencia laboral. . Aunque el proceso de incorporación sigue siendo un tema pendiente en muchas organizaciones, en otras ha dado un salto cualitativo. La gamificación y las pruebas de evaluación disruptivas son clave para la selección de candidatos de la generación Z, y la integración de los becarios en la empresa comienza antes de llegar a la oficina, cuando aceptan las prácticas. «Se les envía un kit de bienvenida digital, se automatiza la recopilación de datos y se les da acceso a la cultura corporativa semanas antes para reducir la ansiedad del debut laboral», explica Mayte Madrid, responsable de becas de la consultora Randstad Rpo. Este tipo de iniciativas mejoran la marca de empleo y ayudan a crear una cantera de talento, fundamental ante la escasez de algunos perfiles. La Fundación Empresa Universal (FUE) ha creado una certificación «Empresa Impulsora de Joven Talento» para reconocer las iniciativas más innovadoras, incluidas las de Telefónica España. La innovación en estos programas no es una práctica habitual. Según Virginia Lozano, directora de Tallying and Employing Brand, «la incorporación de los becarios ha pasado a modelos más estratégicos que aceleran su integración, aprendizaje y conexión con la empresa desde el primer día, con un acompañamiento cercano y una inmersión real, con experiencias más personalizadas e híbridas, con más tutoría y una integración temprana en los equipos y en nuestra cultura». En el caso de BBVA, otra de las empresas reconocidas, el enfoque se centra en incorporar a estos jóvenes a sus proyectos de transformación. «La incorporación de los becarios ya no se limita a explicar procesos o presentar equipos, sino que busca acelerar su integración en dinámicas de colaboración, aprendizaje continuo y contribución práctica», afirma María Gómez Seco, responsable de Atracción de Talento y Movilidad del banco, que ha segmentado sus programas: Be Talent Data Program, para analistas y científicos de datos; Future Designers Program, para profesionales del diseño; Behavioral Economics Program, centrado en la economía conductual; o BVA CIB New Generation Program, orientado al área de banca corporativa y de inversión. De este modo, se logra un encaje entre las capacidades y expectativas de los jóvenes y las necesidades de las diferentes áreas del negocio. Las becas son, en algunos casos, una especie de garantía de acceso directo a un contrato de trabajo. El programa BBVA Be Talent contó con 53 jóvenes de un total de 700 solicitantes. Tras superar un «datatón» para resolver un reto financiero real, la entidad contrató a 23. En Telefónica han incorporado a más del 90 % de los becarios, aunque en áreas muy definidas: IA, datos, ciberseguridad o ingeniería, principalmente. . A pesar de estas innovaciones, el nerviosismo de los becarios ante las expectativas de este primer contacto con el mundo empresarial es inevitable. ¿Qué es lo que más valoran? «Más allá de orientarme y acompañarme en el proceso de adaptación, se me han dado ciertas responsabilidades y me han involucrado en proyectos, eventos y situaciones reales», afirma Adriana Casillas, de 22 años, becaria del área de Comunicación Interna de Telefónica. Cuando se le pregunta qué se podría mejorar, admite haberse sentido abrumada al principio por el volumen de trabajo online que ha tenido que realizar, dado el tamaño de la empresa. Lo más importante es la bienvenida, las charlas motivadoras, el networking y el apoyo para compaginar las prácticas con los estudios. El reto de estar disponible y operativo lo antes posible sorprendió a Eloy Sentana, de 21 años y a punto de graduarse en Matemáticas y Computación, que está realizando sus prácticas en el área de banca corporativa e inversión de BBVA. «Hay que adaptarse rápidamente, se exige excelencia desde el primer momento», afirma. Valora el curso inicial en la Universidad de Alcalá para conocer la empresa, el acceso a herramientas como Gemini o ChatGPT para programar, y las pruebas relacionadas con su formación que debe realizar. Está claro que su futuro está en el sector financiero. . Las nuevas generaciones de becarios deben lidiar con la integración de la IA en las empresas. Los especialistas reconocen un temor generalizado a que esta tecnología pueda bloquear su acceso al mercado laboral al ser capaz de realizar las tareas más mecánicas que hasta ahora se han confiado a perfiles jóvenes. Pero esta transformación tiene diferentes niveles de afectación. . Por un lado, habrá una reducción o sustitución de tareas operativas básicas en áreas de apoyo básicas. «Estos puestos de bajo valor añadido están desapareciendo porque la IA los resuelve en segundos», explican desde Randstad. En un segundo nivel, el efecto es la reconfiguración del perfil en campos como el marketing, el desarrollo de software o el diseño gráfico: no habrá menos puestos, sino una preferencia por perfiles que utilicen la IA para aportar mayor agilidad. Por último, están los sectores inmunes o en crecimiento, como la consultoría estratégica, la industria y la ingeniería, que requieren habilidades de negociación o inteligencia emocional. Dado que se necesita el resultado de la IA, los equipos se mantienen o se amplían, según Mayte Madrid, «porque es necesaria la supervisión humana de los equipos». En lugar de reducir la apuesta por el talento joven, la IA ha cambiado el perfil que se incorpora. «Las becas siguen siendo estratégicas, pero priorizamos las capacidades analíticas, la base tecnológica y la adaptación a los entornos digitales», confirma Virginia Lozano. El uso de la IA ha alterado las reglas del juego y ha facilitado la realización de proyectos de mayor importancia estratégica. Los becarios valoran esta oportunidad, aunque insisten en que la interacción con los responsables y los equipos marca la diferencia.
