Marina Echebarría Sáenz (63 años, de San Sebastián) es la primera persona trans en formar parte del consejo asesor de la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC). El currículum de esta profesora de Derecho Mercantil y activista LGTBIQ+ combina títulos y distinciones en su ámbito, fruto de casi cuatro décadas como profesora en la Universidad de Valladolid, junto con reconocimientos como el Premio Pluma de la Federación Estatal de LGTBI+. Leer más.
La primera persona transgénero en formar parte del consejo de la CNMC recuerda que la organización «no es meramente decorativa, sino que influye en cuestiones clave».
Noticias MRSS-S
Marina Echebarría Sáenz (63 años, de San Sebastián) es la primera persona trans en formar parte del consejo asesor de la Comisión Nacional de Mercados y Competencia (CNMC). El currículum de esta activista LGTBIQ+, profesora de Derecho Mercantil e Histórico, combina títulos y distinciones en su campo, fruto de casi cuatro décadas como profesora en la Universidad de Valladolid, junto con galardones como el Premio Pluma de la Federación Estatal de LGTBI+. Echebarría explica en su ciudad cómo se ha convertido en un referente trans, ahora desde un alto cargo institucional. A lo largo de su carrera, ha tenido que hacer frente a campañas de odio, como los ataques sufridos durante las pasadas elecciones autonómicas, cuando era la número dos de Izquierda Unida (IU) por Valladolid: «Me ha conmovido ser un símbolo de la ruptura de barreras». La especialista en derecho mercantil habla en un bar de su barrio de Valladolid, desde donde viaja a Madrid varios días a la semana, yendo y viniendo en jornadas intensas, un cambio vital y profesional que implica salir de «la zona de confort» de esas dos almas entre las que se debate: el mercado y la lucha LGGBIQ+. «Tengo un perfil polifacético: soy profesora universitaria y activista que ha llegado a lo más alto y, la verdad, no me va nada mal», explica la consejera designada de la CNMC el 22 de julio, tras haber sido propuesta por Sumar como miembro del Consejo de Supervisión Reguladora. Este nombramiento en este organismo de supervisión independiente, «que no es meramente decorativo, sino que influye en cuestiones clave como los peajes o la imposición de multas multimillonarias», se suma a su dilatada trayectoria como símbolo del colectivo. Echebarría fue la primera persona trans en la universidad española. La profesora habla de sus logros académicos, que se han plasmado en más de 100 publicaciones, y de sus conocimientos sobre cuestiones tecnológicas, que le han llevado a ocupar su nuevo puesto en Madrid. Se encargará de poner en marcha la legislación europea que regula cuestiones como la protección digital frente a amenazas virtuales —como la pornografía infantil, los juegos y el bloqueo de determinados contenidos—, lo que puede dar lugar a conflictos políticos. Es muy triste tener que enfrentarse al profesor porque, en otros tiempos, estos serían asuntos de Estado y de interés general. Se percibe cierto malestar a raíz de las críticas que recibió poco después de incorporarse a la CNMC, donde se le acusó de «colaborar con un gobierno ilegal y de corrupción». Marina Echevarra, nueva alta directiva de la CNMC, en la sede de la CNMC en Madrid.
