En Estados Unidos, hay una nueva tendencia viral que involucra a los ricos. No se trata de hacer alarde de riqueza por las calles de Los Hamptons o Beverly Hills, sino de utilizar un sofisticado esquema de inversión —que incluye apuestas de bajo riesgo en determinadas empresas— para «sufrir pérdidas» y, de este modo, pagar menos impuestos. Se están invirtiendo más de 200 000 millones de dólares en este sistema. Los reguladores están analizando minuciosamente estas prácticas, y algunas grandes corredurías están pisando el freno ante el crecimiento desmesurado y las incertidumbres legales. Sigue leyendo.
La nueva ingeniería fiscal, que ya mueve más de 200 000 millones de dólares, combina la inversión en acciones con posiciones de bajo nivel para aligerar la carga fiscal.
Noticia de MRSS-S
En Estados Unidos, hay una nueva tendencia viral que involucra a los ricos. No se trata de hacer alarde de riqueza por las calles de Los Hamptons o Beverly Hills, sino de utilizar un sofisticado esquema de inversión —que incluye apuestas de bajo riesgo en determinadas empresas— para «sufrir pérdidas» y, de este modo, pagar menos impuestos. Se están invirtiendo más de 200 000 millones de dólares en este sistema. Los reguladores están analizando minuciosamente estas prácticas, y algunas grandes corredurías están pisando el freno ante el crecimiento desmesurado y las incertidumbres legales. Sigue leyendo.
