Desde Zurbarán hasta Luis Buñuel, pasando por la dramaturga Angélica Liddell, el compositor Rodrigo Cuevas y el bailarín Israel Galván, que ofrecerá su espectáculo bajo la pirámide de cristal. El Louvre ha decidido dedicar tres meses a la cultura española con una variedad inusual de propuestas pictóricas, cinematográficas, teatrales y musicales.
La exposición dedicada al pintor del Siglo de Oro cuenta con un programa paralelo de cine y espectáculos presentado por Rossy de Palma.
Desde Zurbarán hasta Luis Buñuel, pasando por la dramaturga Angélica Liddell, el compositor Rodrigo Cuevas y el bailarín Israel Galván, que ofrecerá su espectáculo bajo la pirámide de cristal. El Louvre ha decidido dedicar tres meses a la cultura española con una variedad inusual de propuestas pictóricas, cinematográficas, teatrales y musicales. . La actriz Rossy de Palma, que se ha labrado durante años una carrera paralela en Francia, cortó oficialmente la cinta el viernes con la presentación del ciclo I Louvre Mucho!, en un mano a mano con el crítico Aureliano Tonet como comisarios del museo parisino.. La propia Rossy de Palma tuvo carta blanca para la selección de 10 películas representativas del cine español, con el documental Sevillanas de Carlos Saura abriendo fuego, seguido de Viridiana de Luis Buñuel, El verdugo de Luis García Berlanga, Kika de Almodóvar, Jamón, jamón de Bigas Luna, El espíritu de la colmena de Víctor Erice, El perro del hortelano de Pilar Miró y 20.000 especies de abejas de Estíbaliz Urresola Solaguren.. El auditorio del Louvre sirvió también de escenario para el concierto de Ensemble Cantoría, como parte de un ciclo consagrado a la temática barroca. La Comédie-Française interpretará por su parte del 6 de noviembre una «lectura musical» de El burlador de Sevilla (Labuseur de Séville) de Tirso de Molina.. El eje de la celebración cultural será de aquí a finales de año la doble exposición consagrada a Francisco de Zurbarán, con 65 obras que viajaron en su día a la National Gallery de Londres y otras 25 piezas prestadas para la ocasión por el Museo Nacional de Escultura de Valladolid y reunidas en la muestra paralela Esculpir el color.. Le Monde celebra el descubrimiento de «un Zurbarán más íntimo y menos abrumador», en contraste en el «ascetismo monástico» y el trasfondo oscuro e intolerante de sus pinturas al servicio de la contrarreforma. En la doble muestra parisina destaca sobre todo la dimensión escultórica y teatral de sus cuadros religiosos y su vertiente naturalista en obras como Agnus Dei o Naturaleza muerta con limones.. «Zurbarán tenía una gran capacidad para crear imágenes muy impactantes, muy intensas, y composiciones muy poderosas», recalca la comisaria de la exposición en Louvre, Charlotte Chastel-Rousseau, sin necesidad de recordar que fue conocido como «el Caravaggio español» por su dominio del tenebrismo y del claroscuro… Más allá del trasfondo religioso de sus obras, y su contribución a la «evangelización» de América, Chastel-Rousseau destaca ante todo la «verosimilitud» de su pintura y su atención por el detalle, que en su opinión llega al punto álgido con ese Cristo en la cruz (1627) en la que el paño blanco sobre fondo oscuro parece adquirir una triple dimensión.. Ensombrecido por la maestría de Velázquez, y más tarde por la visión «más amable y sentimental» de Murillo, Chatel-Rousseau no duda en situar a Zurbarán «en la cúspide del arte español del siglo XVII», redescubierto con el tiempo como «icono de la modernidad» y estudiado al detalle por los grandes maestros como Picasso.
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