El nuevo consejero delegado del Sabadell, Marc Armengol, se ha estrenado este miércoles por primera vez en Madrid, tras haber tomado el relevo en el banco de César Lincollez- Well. El exejecutivo, así, ha seguido la línea abierta por su antecesor y, preguntado sobre si la entidad catalana puede tomar el mando de las operaciones, ha afirmado: «Seguiremos a corto plazo solos». Seguir leyendo
Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, afirma que no perjudicará a la AI en términos de empleo.
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El nuevo consejero delegado del Sabadell, Marc Armengol, se ha estrenado este miércoles por primera vez en Madrid, tras haber tomado el relevo en el banco de César Lincollez-Bueno. Así, el executvo ha seguido el hilo del precedente y, al ser cuestionado sobre si la entidad catalana puede asumir el liderazgo en términos operativos, ha afirmado: «Seguiremos a corto plazo solos». «La consolidación entre bancos en España tiene sentido, desde luego, siempre que no afecte a ninguno de los tres grandes, lo que puede provocar problemas de competencia. Sobre el papel tiene sentido, pero a corto plazo no vemos que vaya a pasar nada», explicó en un encuentro sobre banca organizado por el IESE y el FTI. En esencia, ha afirmado que la banca es un negocio a escala que requiere elevados costes fijos. En su opinión, todas las entidades medianas tienen proyectos de «salud financiera y beneficio para los accionistas» y ocupan su espacio. En su opinión, para que estas operaciones se produzcan, «se tiene que dar la oportunidad y hoy no existe». La visión coincide esencialmente con la expresada en varias ocasiones -bien durante el transcurso del PA lanzado por el BBVA, es decir, que todas las operaciones entre las entidades medianas y pequeñas eran aptas, pero que no había incentivos para ello. «Si vamos a subir un punto en nuestra ambición de competir y proponer mejores prestaciones a los clientes. Vamos a ver cómo construirlas internamente, otra cosa es adquirir a alguien como startup que resuelva una necesidad concreta de los clientes», dijo. El mismo día que Armengol intervenía en este foro, el Sabadell descontaba del precio de sus acciones el dividendo del 0. 5 euros por título que pagará el viernes, con cargo a la venta de su filial británica, TSB, al Santander el pasado verano, en pleno fin de la opa y como golpe de efecto en ese momento clave de la operación. De esta forma, el banco se convertía en una entidad eminentemente nacional. Armengol ha afeado que la operación fuera el nuevo gran objetivo de su entidad: «Volver a centrarnos en nuestro negocio principal», la española. Y competir en él de forma «más ágil». En cualquier caso, la consejera delegada del Sabadell ha puesto el foco en que en estos momentos su primer compromiso es poner en marcha el plan estratégico que la entidad presentó el año pasado, que deberá cumplirse en el año 2027. La piedra de toque de esta hoja de ruta es distribuir 2. 5. 000 millones en dividendos, sin olvidar el pago extraordinario de esta semana. También ha reiterado otras guías financieras bancarias, como la contención de costes, un coste del riesgo inferior a 40 puntos básicos y una rentabilidad de al menos el 16%. Entre los objetivos de futuro, Armengol cita «un salto en la banca de relación», tanto en la banca de particulares como en la de empresas. «Es el negocio lo que nos da derecho a competir muy claramente, es nuestra esencia. Tenemos que dar un paso adelante en inversión, innovación, escuchar al cliente y responder a lo que necesita», ha desarrollado. En el mismo sentido, el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, que también ha intervenido en el mismo foro, ha incidido en la necesidad de crecer desde las entidades, lo que ha subrayado que es su «prioridad absoluta». «Si no creces es difícil pensar que tienes mejores servicios y productos», ha reflexionado, y se ha referido a la irrupción de los neobancos en este sentido. A este respecto, ha reconocido que estos nuevos actores han explotado nichos de negocio que la experiencia de usuario tradicional y nueva no han cubierto. «Si hay partes del negocio en las que no estamos en precio o dando la mejor experiencia, tenemos que valorarlo. CaixaBank es una entidad que está dispuesta a luchar», ha advertido. Gortázar también se refirió a la irrupción de la inteligencia artificial en el negocio bancario y en la economía. Ha señalado que a corto y medio plazo la entidad no pretende recortar su base de clientes por esta tecnología, sino que seguirá creciendo. No obstante, ha reclamado que se dote a la economía de la flexibilidad necesaria para afrontar este giro copernicano, de forma que cree los nuevos puestos de trabajo que serán necesarios. Otros dos bancos más pequeños han participado en este mismo foro. En una mesa redonda, han debatido el presidente de Unicaja, José Sevilla, y el de Ibercaja, Francisco José Serrano. El primero ha destacado la fortaleza del sector bancario europeo, que genera rentabilidades por encima del coste del capital, lo que ha afirmado que antes era la excepción. «Ahora lo que tenemos que hacer es llevar a cabo todos estos procesos de transformación y cambio para darle una buena oferta de servicio al cliente, porque la clave es ser el último para él», ha dicho. Su homólogo en Ibercaja ha puesto el acento en el proceso de simplificación normativa que se está llevando a cabo en Europa. Ha defendido que el regulador, el Banco Central Europeo (BCE), debe incorporar a su mandato de garantizar la estabilidad financiera el fomento de la competitividad del sector. En este contexto, el máximo responsable de la entidad financiera aragonesa ha pedido que cuando «se lancen normas», se estudie no sólo si mejora la estabilidad del sistema financiero, sino también si lo hará «más competitivo».
