Al escribir sobre Belle and Sebastian, existe cierto riesgo de caer en el pantano de la cursilería, ya que las emociones que impulsan sus canciones son más tiernas que airadas. El álbum *If You’re Feeling Sinister*, bálsamo musical para los espíritus sensibles del colectivo indie (cuando esa etiqueta aún no llenaba estadios ni daba lugar a malentendidos), cumple tres décadas este 2026 y la banda está de gira para celebrarlo con sus fans. Como en una fiesta de cumpleaños no hay dinero de sobra, toca íntegramente el también conocido como «álbum rojo» en estos conciertos, en los que lo interpreta al completo junto con otros extras como el «álbum rojo».
La banda escocesa participó en el Festival Barts del Poble Espanyol de Barcelona
Al escribir sobre Belle and Sebastian, existe cierto riesgo de caer en el pantano de la cursilería, ya que las emociones que impulsan sus canciones son más tiernas que airadas. El álbum *If You’re Feeling Sinister*, bálsamo musical para los espíritus sensibles del colectivo indie (cuando esa etiqueta aún no llenaba estadios ni daba lugar a malentendidos), cumple tres décadas este 2026 y la banda está de gira para celebrarlo con sus fans. Como en una fiesta de cumpleaños no hay dinero de sobra, toca íntegramente el también conocido como «álbum rojo» en estos conciertos, en los que lo interpreta al completo junto con otros extras como el «álbum rojo». El grupo liderado por Stuart Murdoch salió al escenario instalado en la plaza mayor del Poble Espanyol -la actuación forma parte de la programación del festival Barts- cuando el sol apenas se había ido aunque no el calor. Las caras del público brillaban pero no debido a un maquillaje con extra de glow, sino por la pátina de sudor cortesía de la humedad mediterránea y los abanicos aleteaban histéricos. Sin embargo, la determinación del fan puede con eso y con mucho más, así que cuando las primeras notas de The Stars of Track and Field llenaron el aire se sintió como si alguien hubiese abierto una ventana para dejar pasar la brisa. Arriba los corazones, todo el mundo a disfrutar.If You’re Feeling Sinister se publicó unos meses después de Tigermilk, el primer LP de la banda que nació como proyecto final de un curso de estudios musicales. El responsable del taller trabajaba también en Jeepster Records y, con buen tino, les consiguió el contrato de su debut ‘oficial’ (del primer disco solo se publicaron 1.000 copias hasta que en 1999 la discográfica lo reeditó y dejó de ser la ballena blanca de los coleccionistas), que grabaron en un santiamén. Aunque el talento de Murdoch, compositor de todos los cortes, era innegable, no se imaginaban que habían tallado una de las gemas del pop más importantes del siglo XX. Pero vaya si lo hicieron.Ya habían sonado Seeing Other People y Me and the Major, así que las gargantas estaban a tono para corear «Well, if they follow you, don’t look back/ Like Dylan in the movies/ On your own, if they follow you/ It’s not your money that they’re after, boy it’s you». Esa cuarta pista del álbum rojo es una de las más apreciadas de sus seguidores, que cuando entonaron «I will love you over, I will love you» quizá sintieron un pinchacito de melancolía por aquel amor de hace treinta años. Muchos de los asistentes eran adolescentes cuando estas canciones vieron la luz, una edad en la que los sentimientos tienden a estar exaltados y se graban a fuego en la memoria. Algo que quizá experimenten pronto los hijos que les acompañaban, porque el fandom de Belle and Sebastian tiende a la captación (o no quiso pagar canguro por un concierto para todos los públicos).El setlist siguió en riguroso orden las pistas del disco, con momentos de exaltación como cuando sonó Get Me A
Noticias culturales
