La decisión de Estados Unidos e Irán de suspender las hostilidades ha sido recibida con alivio en un mercado que observaba con temor el impacto del aumento del precio del petróleo sobre la inflación. El precio del crudo se estabiliza este lunes y revierte parte del repunte de la semana pasada gracias a la relajación de las tensiones bélicas en Oriente Medio, aunque los analistas recuerdan que la situación no ha cambiado. El barril de Brent cae más de un 7 % y ronda los 90 dólares por barril, solo unos días después de haber rozado los 100 dólares. Una corrección que acentúa el castigo a los bonos e impulsa los ingresos variables. En la bolsa española, el Ibex ha logrado superar sus máximos durante parte de la sesión, pero no ha podido revalidarlos al cierre.
El barril de Brent retrocede más de un 7 % y se sitúa en torno a los 90 dólares. La tregua en las hostilidades entre EE. UU. e Irán alivia las preocupaciones inmediatas sobre la inflación antes de la reunión de la Fed.
Fuente: MRSS-S News
La decisión de Estados Unidos e Irán de hacer una pausa en las hostilidades ha sido recibida con alivio en un mercado que observaba con temor el impacto del aumento del precio del petróleo sobre la inflación. El precio del crudo se ha ajustado con fuerza este lunes y revierte parte del repunte de la semana pasada gracias a la relajación de las tensiones bélicas en Oriente Medio. El barril de Brent cae más de un 7 % y se sitúa en torno a los 89 dólares por barril, solo unos días después de haber rozado los 100 dólares. Una corrección que eleva el rendimiento de los bonos e impulsa los ingresos variables. El Ibex está en condiciones de revalidar sus máximos históricos más significativos en el parqué español. Washington y Teherán han decidido, tras 13 días de ataques continuados, suspender las hostilidades y permitir que avancen los esfuerzos diplomáticos. Mike Waltz, embajador de EE. UU. ante la ONU, anunció el domingo que el presidente estadounidense, Donald Trump, había decidido dar «un respiro a las negociaciones» antes de decidir si reanudar los ataques. Una medida que los estrategas de ING señalan como «una primera señal tangible de desaceleración», aunque insuficiente para restablecer el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz hasta que se aclare si se trata de una desaceleración permanente que permita a los buques navegar sin temor a ser atacados. Tampoco sirve para disipar las dudas sobre el mar Rojo, ya que la milicia hutí ha afirmado haber atacado varios objetivos en Arabia Saudí. «El principal riesgo para el mercado sigue residiendo en el sector energético y del transporte marítimo», señalaron los analistas de Deutsche Bank en una nota. «El tráfico por el estrecho de Ormuz sigue viéndose gravemente afectado, mientras que el conflicto se ha extendido al mar Rojo», añaden. En la misma línea, el equipo de inversión de UBS Global Wealth Management considera que «no se puede descartar una nueva subida del precio del petróleo hasta los máximos alcanzados a principios de año si se intensifican las acciones militares, especialmente si incluyen ataques contra infraestructuras energéticas». Los expertos del banco de inversión suizo se muestran optimistas respecto a la recuperación gradual de los flujos de combustible a través del estrecho de Ormuz, pero dudan de que lleguen a alcanzar los niveles previos al conflicto. En su opinión, «las crecientes presiones económicas sobre ambas partes deberían generar un interés mutuo por restablecer el tráfico marítimo. Una interrupción prolongada del suministro energético añadiría más presión a los presupuestos de los hogares estadounidenses en un momento en el que el coste de la vida ya es una preocupación importante. Al mismo tiempo, una reducción sustancial de los ingresos procedentes de las exportaciones de petróleo podría dificultar que el Gobierno iraní suministrara bienes esenciales a su población». Los mercados han acogido con alegría la tregua. Los futuros de Estados Unidos apuntan a subidas cercanas al 1 %, mientras que los futuros del país apuntan a caídas.
