El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la adjudicación de una nueva licencia de televisión digital terrestre (TDT) de ámbito estatal. Tras un concurso público en el que el consorcio denominado Seven (Integrated Services Television Entertainment) se ha impuesto a la oferta presentada por Mediaset Espaa, el Ministerio para la Transformación Digital, dirigido por scar López, confirmó a este diario fuentes del Ejecutivo que el Ministerio para la Transformación Digital había formalizado la concesión. La resolución ha tenido lugar en una sesión celebrada sin la presencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que se encuentra en Roma para cumplir con su agenda oficial. Seguir leyendo
El Ejecutivo formaliza la concesión del canal, que debe iniciar sus emisiones a finales de noviembre de 2026
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El Consejo de Ministros ha aprobado este martes la adjudicación de una nueva licencia de televisión digital terrestre (TDT) de ámbito estatal. El Ministerio para la Transformación Digital, que dirige Óscar López, ha formalizado la concesión tras un concurso público en el que el consorcio denominado Seven (Integrated Services Television Entertainment) se ha impuesto a la oferta presentada por Mediaset España, confirmaron a este diario fuentes del Ejecutivo. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que se encuentra en Roma para cumplir con su agenda oficial, estuvo presente en la sesión en la que se tomó la resolución. La adjudicación exige un estricto calendario de ejecución. El nuevo canal dispone de seis meses para poner en marcha sus operaciones técnicas y de contenidos. Con esta resolución, la frecuencia deberá estar operativa antes de finales de noviembre de 2026, lo que permitirá al operador alcanzar su pleno rendimiento antes del inicio del ciclo electoral previsto para 2027. Seven, la propuesta ganadora, fue liderada por un grupo de inversores que buscaron la orientación estratégica de José Miguel Contreras, fundador de Globomedia y La Sexta. El consorcio está integrado por los empresarios Adolfo Utor, Diego Prieto y Andrés Varela, accionistas minoritarios del grupo Prisa (editor de EL PAÍS y Cinco Días). Sin embargo, esta candidatura se ha producido al margen de la actual dirección de Prisa tras la decisión del Consejo de Administración de esta última en febrero de 2025 de renunciar a su participación en el concurso y concentrarse únicamente en sus activos de radio, prensa y educación. El plan de negocio de la nueva cadena estima un presupuesto operativo anual de entre 20 y 25 millones de euros, según fuentes del sector. Debido a la limitación de este capital, la estructura de programación prescindirá de espacios informativos convencionales de gran formato, apostando por tertulias, debates y programas de análisis de actualidad. El consorcio prevé externalizar los servicios técnicos. La gestión comercial se delegará en la exclusiva Pulsa, mientras que Mediapro es uno de los candidatos a asumir esta labor. Sobre la estrategia de contenidos, fuentes cercanas al proceso han indicado que el grupo ha valorado el uso de la marca CNN para dotar al canal de un perfil informativo alineado con los objetivos del proyecto. La viabilidad de este despliegue estará sujeta a la capacidad de ingresos publicitarios en un mercado que muestra signos de recuperación a lo largo de 2026. Para cumplir con los requisitos de solvencia técnica exigidos por el Ministerio, el consorcio ha incorporado a Telefé como socio industrial. La cadena argentina, adquirida a finales de octubre de 2025 por un grupo inversor liderado por Gustavo Scaglione y José Luis Manzano, aporta experiencia en gestión audiovisual y aproximadamente el 25% del capital del proyecto. Los términos del acuerdo garantizan que el control mayoritario y la toma de decisiones permanezcan en manos de inversores españoles, en cumplimiento de la normativa para sectores estratégicos. La adjudicación pone fin a un proceso de selección que ha estado marcado por la reconfiguración interna del grupo Prisa a lo largo del último año. El rechazo del proyecto televisivo por parte de la cúpula de Prisa -encabezada por su presidente Joseph Oughourlian- supuso la salida de Carlos Núñez, que ocupaba el cargo de presidente ejecutivo de Prisa Media, y de José Miguel Contreras, que desempeñaba el papel de director de contenidos de Prisa Media. Estos directivos y accionistas decidieron trasladar la iniciativa a otro ámbito privado, para formalizar una propuesta que ha sido elegida por el Gobierno. La posición de Mediaset España en el concurso se vio afectada por la saturación de frecuencias bajo su control. Al gestionar ocho canales en el territorio nacional, su capacidad para optar a una nueva licencia quedaba restringida bajo los criterios de competencia y pluralidad aplicados por el Ministerio para la Transformación Digital. Con la licencia ya concedida, el consorcio Siete inicia ahora la fase de implantación operativa. El reto inmediato del grupo es cerrar los contratos con el personal técnico y los perfiles de los medios de comunicación, así como consolidar su estructura empresarial. El cumplimiento de estos hitos en el plazo de seis meses determinará la entrada de la señal en la parrilla televisiva antes de la próxima convocatoria electoral.
