Hace 25 años, Huawei llegó a Europa y eligió España, que por entonces iniciaba su andadura en el ámbito de la digitalización. Desde 2001 se ha producido una transformación significativa que ha alterado considerablemente la comunicación social, las relaciones y las dinámicas laborales. Huawei ha contribuido de manera significativa a la digitalización del mundo y ha desempeñado un papel fundamental en el despliegue de las redes 3G, 4G y 5G en el país. Sin embargo, las continuas tensiones internacionales y el veto del presidente de EE. UU. , Donald Trump, a las redes de Huawei —que han sido adoptadas por algunos países europeos (excepto España)— han tenido un impacto negativo en el crecimiento de la empresa. Para más información, consulta otras fuentes.
El vicepresidente de una empresa tecnológica líder considera que España cuenta con una base sólida para generar oportunidades en el ámbito de la inteligencia artificial.
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Hace un cuarto de siglo, Huawei llegó a Europa y eligió España, que en aquel momento daba sus primeros pasos en el mundo de la digitalización. Pero han pasado muchas cosas desde 2001: la forma en que la sociedad se comunica, interactúa y trabaja ha cambiado radicalmente. El mundo se ha vuelto más digital y, en este proceso, Huawei ha desempeñado un papel importante y ha contribuido al despliegue de redes 3G, 4G y 5G en el país. Sin embargo, las actuales tensiones geopolíticas y el veto del presidente de EE. UU. , Donald Trump, a las redes de Huawei —apoyado también por algunos países europeos, aunque España no se haya sumado a él— han frenado el desarrollo de la empresa.
Por este motivo, Carmen González Gens, vicepresidenta de Huawei España, ha defendido en su intervención en el Foro CREO, organizado por CincoDías y Prisa Media, que cualquier criterio sobre seguridad de las infraestructuras debe basarse en criterios tecnológicos, verificables y transparentes. «En otras palabras, se establecen una serie de certificaciones y auditorías realizadas por terceros, independientes y auditables», afirmó. «Establecer criterios basados en el país de origen de una empresa no es el criterio más adecuado», ha criticado la directiva.
González ha reconocido la importancia de la seguridad en las redes tecnológicas, especialmente en un entorno en el que la inteligencia artificial acelera su adopción y sus casos de uso en diferentes sectores: energía, movilidad, transporte, servicios públicos y sanidad. «Para avanzar, la infraestructura debe ser cada vez más potente. La capacidad de cálculo tiene que ser cada vez mayor. Las redes tienen que ser cada vez más rápidas», afirmó.
En este sentido, el director considera que España cuenta con una buena base para generar oportunidades en el ámbito de la inteligencia artificial. «Cuenta con un ecosistema empresarial, tecnológico y científico muy sólido. Es necesario invertir en innovación y apostar por el talento». Para impulsar su implantación, asegura que la colaboración público-privada es fundamental en este ámbito, al igual que la regulación. «Debe existir una regulación que garantice la seguridad y los derechos, pero que deje margen para la innovación».
González destacó en su intervención la importancia de España en el avance de la digitalización. Señaló que es uno de los países de la Unión Europea con mayor influencia en el desarrollo de la digitalización. España, por ejemplo, ocupa el segundo puesto en cuanto a cobertura de fibra óptica en los informes de la «Década Digital 2026», con una cobertura de aproximadamente el 96 % y una cobertura de 5G que alcanza el 99 %, señaló.
Se trata de unas cifras muy sólidas que demuestran la posición de nuestro país, que está muy dispuesto a seguir avanzando en materia de competitividad, afirmó. No obstante, señaló que las empresas deben seguir evolucionando, adaptándose a las nuevas tecnologías y utilizando servicios digitales avanzados, independientemente del sector en el que se encuentren, del territorio y del desarrollo de sus actividades.
