El patrimonio financiero neto de los hogares españoles alcanzó un nuevo máximo histórico en el segundo trimestre de 2026. El saldo que queda tras descontar la deuda ascendió a 2. 813 mil millones de euros, un 13 % más que en el mismo periodo del año anterior. Esta cifra equivale al 161, 8 % del producto interior bruto (PIB) y se sitúa muy por encima de la media de 2022 (equivalente al 150 %), año que marcó un punto de inflexión debido a la crisis inflacionista y al aumento de los tipos de interés. Esta es una de las principales conclusiones que se desprenden de las Cuentas Financieras de la economía española, publicadas este jueves por el Banco de España. Seguir leyendo
La mayor parte del aumento se explica por la revalorización de los activos; la tasa de endeudamiento cae a mínimos históricos
Fuente: MRSS-S News
La riqueza financiera neta de los hogares españoles alcanzó un nuevo máximo histórico en el segundo trimestre de 2026. El saldo que queda tras descontar la deuda ascendió a 2. 813 mil millones de euros, un 13 % más que en el mismo periodo del año anterior. Esta cifra equivale al 161, 8 % del producto interior bruto (PIB) y se sitúa muy por encima de la media de 2022 (equivalente al 150 %), que marcó un punto de inflexión debido a la crisis inflacionista y al aumento de los tipos de interés. Esta es una de las principales conclusiones que se desprenden de las Cuentas Financieras de la economía española, publicadas este jueves por el Banco de España. El aumento del patrimonio neto no se debe tanto a que las familias hayan acumulado más efectivo en sus cuentas, sino más bien a la revalorización de las inversiones que ya tenían en el mercado. En total, los activos financieros brutos de los hogares —como depósitos, efectivo, fondos de inversión y seguros— aumentaron en 34 000 millones de euros en los últimos 12 meses, hasta alcanzar el 209, 7 % del PIB. El aumento se debió a la evolución favorable de los fondos de inversión y de las acciones de empresas. A esta revalorización se suma la entrada de dinero nuevo. En los últimos cuatro trimestres, las familias han destinado más de 100 000 millones de euros (casi el 6 % del PIB) a la contratación de depósitos, fondos de inversión, seguros y planes de pensiones. Los datos del Banco de España reflejan que esta cifra es muy superior a la media de los últimos años. La mejora de la situación patrimonial ha venido acompañada de una reducción de la carga de la deuda. En el segundo trimestre, el pasivo de los hogares se situó por debajo del 42 % del PIB, el ratio más bajo de toda la serie histórica, que se remonta a 1999. En el caso de las empresas, la deuda descendió hasta el 61, 9 % del PIB, también un mínimo, pero en este caso desde 2001. En cualquier caso, la caída de los ratios no significa que las deudas hayan disminuido en términos absolutos. Al contrario, a finales de junio, los hogares adeudaban 729 000 millones de euros, 11 000 millones más que hace un año. En el caso de las empresas, el saldo aumentó de 1, 055 mil millones a 1. 077 mil millones. El descenso porcentual se explica porque el PIB ha crecido más rápido que estos pasivos, lo que ha reducido su peso relativo. Aumento del crédito. Las cuentas financieras también reflejan un aumento de la actividad crediticia. Las operaciones de financiación concedidas por los bancos se aceleraron hasta el 4, 6 % del PIB entre abril y junio, más de tres puntos porcentuales por encima de la media del 1, 2 % registrada en los últimos años. Las operaciones crecieron tanto en los hogares como en las empresas, y ambos presentan unas cuentas más saneadas. Además, la relativa estabilidad de los tipos de interés, que hasta junio se mantuvieron en el 2 % —en ese mes, el BCE subió el tipo de interés por primera vez en tres años hasta el 2, 25 %—, permitió que los préstamos resultaran asequibles. Además, la solidez del empleo y de la demanda interna también ha favorecido una recuperación de la demanda de crédito. Las empresas también han incrementado su liquidez y sus inversiones al margen de su actividad productiva. En los últimos cuatro trimestres se acumularon 90 000 millones de euros en nuevos activos financieros, lo que equivale al 5, 5 % del PIB. Se trata casi en su totalidad de efectivo, depósitos bancarios y acciones de otras empresas. Esto implica que el sector ha recurrido a más crédito y también ha acumulado nuevos recursos financieros, lo que facilita la gestión de nuevos costes e inversiones. En total, la economía española ha generado más recursos de los que ha necesitado para financiar su gasto y su inversión. Con este superávit, la economía española ha podido destinar 66 000 millones de euros a financiar al resto del mundo en los últimos cuatro trimestres, lo que equivale al 3, 8 % del PIB. Los hogares fueron los principales responsables de este saldo positivo. Ellos solos generaron un superávit del 2, 9 % del PIB, lo que ha permitido compensar las necesidades de financiación del sector público (equivalentes al 2, 4 % del PIB).
